¿Qué hacemos en agosto en Oli Les Cabanes? El mes que prepara una gran cosecha

como sigue el cultivo de los olivos en agosto

Un gran aceite empieza meses antes de la cosecha

Cuando abrimos una botella de AOVE arbequino en noviembre, pocos imaginan el trabajo silencioso que se realiza durante el verano. En Oli Les Cabanes tenemos claro que la calidad no nace en el molino, sino en el campo, gracias a un acompañamiento constante del olivar en agosto que marca la diferencia. De hecho, la diferencia entre un aceite de cooperativa y uno de supermercado se cocina precisamente en estas semanas de calor intenso, cuando cada decisión influye en el aroma final.

Por eso queremos abrir la puerta del olivar y contar cómo vivimos este mes tan estratégico, en el que se prepara una gran cosecha bajo el sol de Les Garrigues.

Agosto en Les Garrigues: calor intenso y trabajo silencioso en el olivar

En Les Garrigues, agosto llega con temperaturas que superan con frecuencia los 35 ºC. Dado que nuestros olivos son de secano y variedad arbequina, el ecosistema exige respeto y atención. Puedes conocer con detalle cómo afectan las altas temperaturas al olivar en verano y por qué cada gesto cuenta durante estas semanas.

Además, este es el momento en que los cuidados del olivo en verano se vuelven esenciales: podas ligeras, control del suelo, vigilancia sanitaria y observación diaria del estado de los árboles. Todo ello con un objetivo claro: llegar a la campaña con aceitunas sanas, equilibradas y llenas de aroma.

Las aceitunas arbequinas acumulan aromas bajo el sol de verano

La oliva arbequina es una variedad pequeña, delicada y muy expresiva. Durante agosto entra en una fase decisiva: el fruto crece, gana peso y comienza a acumular los compuestos aromáticos que darán ese perfil frutado, con notas de almendra verde, hierba fresca y tomatera.

Gracias al contraste térmico entre el día y la noche, tan característico de la DOP Les Garrigues, la aceituna concentra polifenoles y aromas que definirán el AOVE final. En particular, es un mes en el que el sol trabaja tanto como el agricultor.

El seguimiento semanal de las fincas: los socios agricultores como guardas del olivar

En una cooperativa como la nuestra, los verdaderos ojos del olivar son los socios agricultores. Cada semana recorren sus fincas para observar el color del fruto, el estado de las hojas, la humedad del suelo y la presencia de plagas. Puesto que conocen sus árboles casi de memoria, detectan cambios que serían invisibles para un ojo externo.

  • Estado sanitario del árbol y del fruto.
  • Evolución del cuajado y tamaño de la aceituna.
  • Presencia de plagas, en especial la mosca del olivo.
  • Necesidades del suelo y cubiertas vegetales.

De este modo, cada finca recibe una atención personalizada. Así se construye una cooperativa de aceite de oliva en verano viva, coordinada y comprometida con la calidad.

Control sostenible de la mosca del olivo en agosto

ejemplo de trampa para controlar las moscas en el olivo

El control de la mosca del olivo en agosto es probablemente el trabajo más delicado del mes. Se trata del principal enemigo del fruto: la hembra deposita sus huevos dentro de la aceituna, lo que provoca daños que afectan a la calidad del aceite y a su acidez.

En Oli Les Cabanes apostamos por un enfoque sostenible, basado en el monitoreo continuo y en técnicas respetuosas con el entorno. Gracias a este seguimiento, actuamos solo cuando es estrictamente necesario, lo que permite reducir tratamientos y proteger la biodiversidad del olivar.

Trampas, monitoreo y alineación con el Pacto Verde Europeo

Nuestro sistema combina varias herramientas:

  • Trampas cromáticas y de feromonas distribuidas por las fincas para conocer la población de mosca.
  • Muestreos periódicos de aceitunas para detectar picadas y estado de las larvas.
  • Tratamientos localizados y de bajo impacto, aplicados solo cuando se superan los umbrales técnicos.
  • Uso creciente de captura masiva y métodos biológicos.

Esta estrategia se alinea con el Pacto Verde Europeo, que impulsa una agricultura más limpia y una reducción de fitosanitarios. Por eso, en cada campaña avanzamos hacia un olivar más sostenible, en consonancia con las nuevas exigencias medioambientales.

La cooperativa también se prepara: puesta a punto del molino

Mientras el campo madura, dentro de la cooperativa el trabajo también se intensifica. La preparación de la cosecha del aceite de oliva exige que todo esté listo cuando llegue la primera aceituna. En agosto revisamos maquinaria, instalaciones y procesos, de modo que cada engranaje funcione con precisión.

Revisión de maquinaria y logística antes de la campaña

Entre las tareas destacadas figuran:

  • Limpieza y desinfección a fondo de tolvas, batidoras, decantadores y depósitos.
  • Revisión de la almazara, calibración de báscula y control de sistemas de frío.
  • Planificación logística de turnos, transportes y recepción de aceituna.
  • Formación del equipo para garantizar una molturación rápida y a baja temperatura.

De ahí que, cuando arranca la temporada de recogida de olivas en la cooperativa de Juncosa, cada minuto esté cuidadosamente planificado.

Cada hora cuenta: de la recogida a la molturación

Un buen AOVE depende de la rapidez con la que la aceituna pasa del árbol al molino. Dado que el fruto empieza a oxidarse desde el momento en que se separa del olivo, trabajamos para que esa ventana sea lo más corta posible.

Rapidez y temperatura, claves de un AOVE de calidad

Nuestros parámetros son claros:

  • Molturación en menos de 24 horas desde la recogida.
  • Extracción en frío, siempre por debajo de los 27 ºC.
  • Control constante de tiempos de batido y temperatura de la pasta.
  • Almacenamiento en depósitos inertes para conservar aromas y polifenoles.

Gracias a este cuidado, elaboramos el mejor aceite de oliva virgen extra de Juncosa, con un perfil sensorial fiel a la tierra que lo ha visto crecer.

Ya se intuye la campaña: mirar el campo con esperanza

A finales de agosto, cuando el sol empieza a suavizarse, ya se intuye la próxima campaña. Los socios comparten observaciones, se estiman volúmenes y se ajustan calendarios. En consecuencia, la cooperativa vive un momento especial: mezcla de expectación, responsabilidad y orgullo por lo conseguido durante el año.

Mirar el olivar en agosto es también un ejercicio de esperanza. Cada árbol carga con el fruto del cuidado colectivo, del clima, del trabajo diario. Así se construye un aceite con identidad, ligado a un territorio único como Les Garrigues.

Un gran aceite es el resultado de 365 días de trabajo

En definitiva, detrás de cada botella de nuestro AOVE hay un año entero de dedicación. Poda invernal, floración en primavera, cuidados de verano, cosecha en otoño y elaboración inmediata: todo forma parte del mismo ciclo. Agosto, en particular, es uno de los eslabones más silenciosos y decisivos.

Por todo ello, cuando degustes un aceite de Oli Les Cabanes, recuerda que no es solo el resultado de una campaña. Es fruto del compromiso de un grupo de agricultores, de una cooperativa y de un paisaje que trabajan juntos 365 días al año para ofrecerte lo mejor del olivar.

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